Cuando el equipo de perforación llega a un terreno en Curicó, lo primero que revisamos es si la sonda tiene el cabezal de inyección bien calibrado y las obturaciones listas para aislar el tramo de ensayo. No es un detalle menor: en suelos finos de origen volcánico, típicos del valle central, un mal sello en el obturador Lefranc arruina la medición. Desde el sector de Sarmiento hasta las afueras de Los Niches, la variabilidad del subsuelo exige que cada ensayo de permeabilidad in situ se ejecute con un control riguroso de la carga hidráulica. Para obras que requieren conocer la capacidad de infiltración o el flujo subterráneo, complementamos esta información con un ensayo de granulometría que permite correlacionar la curva textural con los valores de campo, cerrando el círculo entre lo que se ve en laboratorio y lo que realmente pasa bajo la superficie.
Un Lugeon mal interpretado en roca volcánica puede subestimar el flujo en fracturas y llevar a un diseño de drenaje insuficiente.
Descripción del proceso
En Curicó muchas veces vemos que las calicatas muestran una arcilla limosa bastante homogénea, pero al ejecutar un Lefranc a tres metros de profundidad la permeabilidad puede variar un orden de magnitud por la presencia de lentes arenosos que no se detectan a simple vista. El ensayo Lefranc, que realizamos bajo la referencia de la norma NCh 3171, consiste en inyectar agua a carga constante o variable en un tramo aislado del sondeo, midiendo el caudal absorbido por la formación. Cuando el proyecto involucra roca meteorizada — frecuente en los cerros que rodean la cuenca del Mataquito — aplicamos el ensayo Lugeon, inyectando por escalones de presión para evaluar fracturamiento y lavado de juntas. La interpretación no es solo un número de conductividad hidráulica; implica entender si el medio se comporta como un acuífero confinado o como un sistema de doble porosidad, algo que en esta zona marca la diferencia entre un drenaje funcional y una obra permanentemente anegada.
Aspectos locales
El error más repetido en la zona es asumir que el suelo del valle de Curicó es impermeable solo porque la capa superficial es arcillosa, y diseñar los sistemas de aguas lluvia sin un ensayo de permeabilidad real. Hemos visto sótanos colapsados en el sector oriente de la ciudad porque el nivel freático sube en invierno y las napas colgadas encuentran su camino a través de estratos que nadie se molestó en ensayar con un Lefranc. Otro problema serio ocurre en proyectos de infiltración de aguas grises, donde se requiere un valor de K mínimo exigido por la autoridad sanitaria; si el ensayo se ejecuta sin estabilizar el flujo, el dato no es representativo y el sistema puede ser rechazado en la recepción municipal. En macizos rocosos, saltarse el ensayo Lugeon implica desconocer la conductividad secundaria por fracturas, lo que en laderas de la precordillera puede gatillar inestabilidades por presión de poros no previstas en el cálculo de taludes.
FAQ
¿Cuál es el precio de un ensayo de permeabilidad Lefranc o Lugeon en Curicó?
El costo varía según la profundidad del sondeo, la cantidad de tramos a ensayar y la accesibilidad al terreno. En general, para un ensayo Lefranc individual con tramo de prueba de un metro en suelo, el valor fluctúa entre $328.000 y $558.000 pesos chilenos, incluyendo el informe técnico con memorias de cálculo y curvas de inyección. Si se requieren múltiples ensayos en una misma campaña, el costo unitario puede ajustarse.
¿Qué diferencia hay entre el ensayo Lefranc y el ensayo Lugeon?
El Lefranc se usa en suelos y mide la permeabilidad de la matriz porosa mediante inyección de agua a carga constante o variable en un tramo aislado. El Lugeon es específico para macizos rocosos fracturados y se ejecuta con cinco escalones de presión creciente y decreciente, lo que permite identificar si las fracturas se lavan, se colmatan o mantienen un flujo estable. La unidad Lugeon (1 UL ≈ 1.3x10^-7 m/s) refleja la conductividad hidráulica secundaria.
¿En qué fase del proyecto se debe realizar el ensayo de permeabilidad?
Lo ideal es incluirlo en la etapa de exploración geotécnica de detalle, una vez que se conoce la estratigrafía preliminar. En Curicó, donde el nivel freático puede estar muy superficial en invierno, recomendamos programar estos ensayos en la época de lluvias para obtener el valor más conservador y representativo del escenario crítico de diseño.